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CENTRO DE INTERPRETACIÓN
"SEGURA, TERRITORIO DE FRONTERA"
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Aljibe
La ubicación física del castillo hacía
prácticamente inexpugnable su toma mediante las técnicas
de asalto medievales. Por este motivo, el sitio, y la consiguiente
capitulación por hambre y sed, se convertía en la
estrategia principal de las fuerzas atacantes a la hora de tomar la
fortaleza. En este contexto, los aljibes, destinados a recoger y
almacenar agua de lluvia, se convertirían en elementos
arquitectónicos de vital importancia a la hora de contrarrestar
el asedio de las fuerzas atacantes, ya que permitían disponer de
agua aun en aquellas situaciones en las que el enemigo cortara el
suministro habitual procedente de las fuentes existentes en el exterior
del castillo.
Mandado construir por los caballeros de la Orden de Santiago, sus muros
exteriores estaban edificados con mampostería regular. Su
interior, perfectamente revestido y encalado, era totalmente
impenetrable. De esta manera, no solamente se impedía la
filtración, y la consiguiente pérdida del agua de lluvia
almacenada, sino que también se favorecía la
conservación del agua durante más tiempo. La cubierta,
posiblemente abovedada, estaba formada por hiladas de tejas
intercaladas regularmente.
Francisco de León (1468), comisionado por la Orden de Santiago
para inspeccionar las fortalezas de Murcia, nos hace la siguiente
descripción:
[...] e tiene en el tres torres
muy buenas y un cubo e buen aposentamiento en la fortaleza y tiene el
muro muy ancho de fortaleza y todos los más tejados de ella
acolgadizos, que van las aguas a un buen aljibe que está en el
patio de la fortaleza [...]
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